Adiós bici, adiós

Esta semana me robaron mi bici. Sí, y el disgusto que me he llevado ha sido mayúsculo.

Era una bici de segunda mano que había conseguido bastante bien de precio y estaba MUY bien para los poquillos euros que pagué. Tengo que reconocer que me dio algún susto que otro que llevo tatuado en forma de cicatriz, pero al fin y al cabo era mi bici mimada.

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El primer día que fui con ella al curro

Siendo brutalmente honesta, pues es una faena, pero puedo seguir haciendo vida normal. Es más, en el peor de los casos, hay quien se ha ofrecido a dejarme su bici si alguna vez la necesito. Pero no es esa la cuestión, la cuestión es lo que significaba para mí.

Cuando me mudé a la ciudad donde vivo ahora, la mayoría de la gente se mueve con ella (o en transporte público) y yo, a mis casi 30 años, ¡no sabía casi montar en bici! Sí, vale, sabía pedalear un poquillo pero mi destreza era muy limitada. Y desde luego no estaba dispuesta a que mi poca habilidad fuera un problema, tenía que vencer mis limitaciones sí o sí.

Así que ni corta ni perezosa empecé a mirar páginas de compra venta hasta hacerme con una. Recuerdo que con todo el cariño del mundo me la llevé para casa dispuesta a darle un lavado de cara con la ayuda de Sr. Novio y me moría de ganas de recorrerme la ciudad entera con ella.

¿Sabéis lo que pasó el primer día que nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores? Que me comí una hostia galleta que todavía me tiemblan las pestañas de la que me acuerdo. Me moría entre la vergüenza y el dolor. Pero me levanté, me sacudí la gravilla y a pedalear de nuevo rumbo a destino.

Desde aquella primera vez hubo alguna que otra torpeza más (alguna vez os contaré cuando un hombre me recogió del suelo literalmente…). Pero el resultado siempre fue el mismo: levantarse, sacudirse el polvo y a por más.

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Ir por la calle y que se os rompa el pedal, guapo ¿verdad? xD

Por eso, que me hayan robado la bici no me disgusta por el hecho en sí, sino porque se han llevado lo que para mí significaba tenerla. Era el símbolo que me recordaba que nunca es tarde para aprender algo nuevo, para vencer tus miedos, para salir de tu zona de confort o probar algo nuevo. Y que, como todo en la vida, hay que saber levantarse después de caer.

Querida bici, te echaré de menos

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4 thoughts on “Adiós bici, adiós

  1. ¡Pobreta! Si ya te lo dije, pero es que es una faena, tal cual. Más aún por lo que dices, porque la sentías tuya y da mucha rabia cuando algo que apreciamos tanto desaparece (y encima siendo porque otro la ha robado). Llevo tiempo queriendo cambiar mi bici por otra, pero no lo hago por lo mismo, por el cariño. Porque casi morimos el día que David la pintó del color que yo quería (el pobre que la desmontó entera, hizo una cabina improvisada en su casa, luego la volvió a montar…) y por la leche que me metí con ella una noche de verano, que también me ha dejado dos preciosas costuras en la pierna.

    Lo del pedal me ha dejado flipando, no había visto nunca algo así, jajaja, me río, sé que estás triste por el robo, pero lo del pedal me ha hecho gracia, lo siento XDD

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  2. Lo del pedal ¡¡es para reírse de verdad!! xDDD Iba yo muy pava en plan verano azul y de repente me vi en el suelo aturdida, no sabía qué había pasao… fue cuando vino un amable señor a levantarme, ¡alucinante! jajajaja.
    Tu historia sí que también está cargada de momentos, ¿lo del día que David la pintó de tu color? Eso sí que me acaba de dejar a mí KO. No me extraña que te cueste desprenderte de ella.

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  3. Jooo que pena! A muchos nos pasa eso, que cuando perdemos ( o nos roban ) algo que sentimos nuestro por todo lo vivido y por el significado que tiene, da rabia. A mí me pasó con una cadena que llevo siempre, desde que me vine de mi país natal y nunca la quito, pero aquella noche no sé cómo se me callo, por suerte quedo en el coche de un amigo, pero pasaron días para que me las devolviese y yo ya me estaba poniendo nerviosa, pero no por su valor económico, sino porque me la dio mi abuela el día que me vine para España y que había sido de ella y por eso siempre la llevo conmigo, es como llevar a mi familia 😊 Un beso y buen finde!!!

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    1. ¡Qué alegría que hubieras encontrado la cadena! Es de entender que tenga un alto valor sentimental para ti. Y si te sirve de consuelo, yo también me hubiera puesto muuuuy nerviosa al no encontrarla. Espero que conserves ese gran tesoro por mucho tiempo. Un beso!!

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