Cómo adaptar viejas agendas al estilo Bullet Journal

Después de que la semana pasada fuese más atropellada de lo que pensaba y que me pillara un catarro tonto de “aire acondicionado” que me dejó un poco KO, vuelvo con el post que tenía en mente.

Aquí servidora tiene un poco de síndrome de Diógenes, por lo que eso de dejar una libreta/agenda a medias es algo que me da muchísima pena y siempre les ando buscando algún tipo de uso nuevo. En concreto, me pasó con una agenda que me regalaron en el trabajo. Era una agenda muy completa de tipo vista diaria –una página para cada día– pero coincidía con mi transición al bullet journal y al final se quedó abandonada en un cajón.

A esto se le une que a finales del año pasado, mi dinámica en el trabajo cambió ligeramente y me obligaba a llevar una especie de registro de los diferentes proyectos o subtareas que iban apareciendo durante los meses. Y fue entonces cuando vi claro cómo podía volver a utilizar aquella agenda abandonada. El enfoque fue utilizarlo como un bullet journal con colecciones y cada colección sería un proyecto nuevo.

Lo primero que hice fue añadir un índice en una de las primeras páginas para ir registrando cada proyecto (o cualquier otra cosa que quisiera ir apuntando) de manera que los días del año pasaron a ser el número de página en que estaba cada colección.

Índice

El sistema que utilizo es lo más simple y parecido posible al que utilizo en mi bullet journal personal, así me evito dobles códigos y futuras frustraciones.

La primera página de cada proyecto comienza con el título enmarcado con subrayador. Y a lo largo de las páginas siguientes, voy registrando todos los pasos o decisiones que se van tomando sobre el mismo. Anoto los días en los que voy trabajando en él, y utilizo lo siguientes códigos:

  • – Para comentarios o ideas que me surgen y quiero dejar anotadas.
  • . Para tareas concretas.
  • x Para tareas realizadas.

Comienzo de proyecto

Como en las colecciones del bullet personal, puede ser que el espacio que dejo no sea suficiente. La solución que he encontrado pasa por lo siguiente:

  • En última página de la colección anoto la página donde continúa.
  • En la página donde continúa, anoto la última página o de donde viene la info.

Esto me permite ir para atrás fácilmente y llevar un control rápido de las distintas fases en caso de que fuese necesario.

BeFunkyPhoto_1
Detalle abajo a la derecha de dónde continuaría el proyecto
BeFunkyPhoto_2
Detalle arriba del todo de donde estaría la última página de este mismo proyecto

Otra cosa que llevo observando desde hace poco es que según la cantidad de trabajo que se me junte, puedo tener varios proyectos abiertos y para localizarlos rápidamente los marco con un post it como haríais cuando marcáis las colecciones del bullet que consultáis con más frecuencia.

Al final tengo una agenda que no es que sea la más bonita del mundo, pero le estoy dando uso que es lo que más me gusta. Y también me sirve para hacer balance a finales de año de todos los proyectos en los que he estado involucrada.

Espero que esta idea os haya servido o dado alguna inspiración. Si no, contadme, ¿también convertís viejas agendas para darles un nuevo uso?